Sucede que hoy fue mi limpieza semestral con el dentista, como siempre, hoy fui con muy pocas ganas de ir. Y es que como lo dije ayer, desde que tengo uso de razón le tengo un muy especial pavor a los consultorios. Digamos que no voy a uno a menos que sea sumamente necesario. Pero bueno hay cosas que no se pueden evitar como lo fue hoy mi visita.
Hoy tome todo el valor que tengo, me eche porras y me fui a mi cita. Era algo así como las tres cuarenta y cinco. Llegue con el dolor de mi alma y me deje examinar mi boca. La verdad es que fue rápido y para nada doloroso, hasta creo que si Cepillin o Hugo Sánchez hubieran sido mis dentistas ellos estarían orgullosos que no tengo ni una sola caries.
Pero en fin no le basto a mi dentista con jalonearme y revisarme mi boquita durante una hora si no que además me dejo la mejor supresita al final. Se supone que mi seguro médico asume los gastos dentales en un 80%, el precio regular de una limpieza son unos 100$. Teniendo estos datos yo estaba dispuesta a pagar unos 25 a 30 dólares. Cual fue la sorpresa que me toca pagarles algo así como 60$. Cuando asustada les pregunte el precio del servicio me dicen sale en 282$ casi me desmayo. No cabe duda que aparte de ir al consultorio mas caro de toda la cuidad mi seguro medico vale puro queso.
Y es que el solo hecho de hacer cuentas me da coraje, con el dinero que cuesta normalmente creo que en México me pagaría algo así como 5 años de limpieza, o de plano hasta una dentadura completa. Lo unico que me queda decir son las sabia palabras :"Lo bueno es que no me paso nada"