Uno de mis primeros recuerdos pudiese parecer como malo pero es todo lo contrario. Todavía me parece que veo esas imágenes, unas piedras ardientes acercándoseme a toda velocidad. (De hecho yo era la que se les acercaba a toda velocidad).
Sacando cuentas y dada la calidad de las imágenes (no muy buena) calculo que tenia entre un año o dos de edad.
Yo nací en Zacatecas, pero soy de Colotlán, Jalisco. Mi familia tenia un rancho que se llama “El Agua Zarca” todos los veranos, más bien dicho las temporadas de agua nos íbamos al rancho a bañarnos la primera cosa que recuerdo es eso, yo cayendo entre piedras rojas ardientes. Me gusta recordarlo porque una imagen lleva a otra. Recuerdo que mi abuelita Licha nos preparaba a los niños pan de Santa Maria con frijoles y chorizo Aun puedo oler y saborear los panes que después de un buen chapuzón. Recuerdo también que mi abuela tenia una costumbre cuando regresábamos del rancho. Antes de regresarnos ella hacia que nos detuviéramos y nos ponía a juntar unas florecitas que se llaman estrellitas. Hasta hoy cuando tengo oportunidad de ir en tiempo de aguas, siempre pido que nos detengamos unos momentos y aprovecho para recordar a mi querida abuela.
Podría decir que yo no fui tan afortunada como mis hermanos, porque ellos pasaban hasta dos meses en el rancho mientras que yo solo iba muy de vez en cuando. Pero la verdad es que debido a la gran diferencia de edad entre ellos y yo pues nos toco épocas diferentes si que una fuera mejor que la otra.