Yo diría que la tecnología actual ayuda a muchos de los inmigrantes a sobre llevar la vida en el extranjero. Por ejemplo en Europa y en los Estados Unidos la maravilla de la televisión por satélite alivia un poco la nostalgia de los inmigrantes. Desgraciadamente en países cerrados como ya saben cual, pues nada que nos dejan disfrutar de la TV hispano-americana y tenemos que retar a las autoridades poniéndola sin permiso.
Si la verdad creo que el único causal de divorcio seria que en verdad nos quitaran el platito que por cierto nos cuesta bastante caro. Sin contar con la fluctuación del dólar gringo. El caso es que es irónico que cuando estoy en Colotlán lo último que me preocupa es ver noticias, novelas o hacer otra cosa que tenga que ver con perder el tiempo si no es en andar en las bellas calles de Colotlán.
Alguna vez usted ha tenido el hermoso sentimiento de estar protegido, de saber que nada malo le puede pasar y que bajo el cielo azul que lo cobija nunca nada le faltara.
Pues acabo de describirle lo que siento cuando estoy en mi Colotlán.
Pero como la realidad es que estamos medio lejos, no me queda mas remedio que conformarme con ver tele por el platillito y rezar para que no nos den una multota o nos lo quiten.