Como ya antes lo dije, al vivir en Colotlán, increíblemente, te llenas de sentimientos de seguridad y de bienestar que en ningún otro lugar del planeta se viven. La energía del sol te despierta cada día y te demuestra que pase lo que pase el sol no dejara de brillar.
Estando aquí ya nada importa, ni siquiera el tan mentado fin del mundo me preocuparía si tan solo estuviera yo aquí.