Hace algunos días después de ver un programa en la televisión sobre el señor Antonio Aguilar y su familia, mí mama y yo, refiriéndonos a su hermoso matrimonio exclamamos simultáneamente: ¡Ya no los hacen como antes!
Don Antonio Aguilar y su familia ocupan un lugar muy importante en mi corazón. Me considero admiradora tanto del artista como del ser humano. A principios de los años noventa, cuando aun era muy niña, gozaba cantando la única canción de banda que me agradaba en aquel entonces y era “Tristes recuerdos”.
Mi mama sabiendo que me gustaba mucho don Antonio no desaprovechaba oportunidad para platicarme algo sobre los Aguilar. Mi mama me platico que las Román de Santa Maria, amigas de mi abuela Lucita, visitaban a la familia Aguilar regularmente. En aquellos entonces don Tony todavía no era famoso pero mostraba su talento cantando en las charreadas. Mama también recuerda aquella vez en la que acompañando a un candidato a la presidencia, visito nuestro querido pueblo. En esa ocasión mi madre se grabo cuando un señor de avanzada edad se le acerco al cantante y le dio unos papelitos que contenían unas canciones. El señor, con la sencillez que le caracteriza, tomó los papeles con todo respeto y le dijo que con todo gusto los vería.
Otra anécdota la cual es mi preferida es sobre los niños “Antonio y Pepe, es que cuando la familia estaba de gira estos se rehusaban a comer cualquier cosa de que no fuera frijoles con arroz” *.Nota: Esta ultima anécdota a diferencia de las otras, no estamos seguras al 100% y solo los protagonistas podrían corroborar esta información.
Don Antonio ha sabido representar al hombre mexicano través de las épocas, siendo un hombre con clase, simpatía, inteligencia, fuerza, madurez, valentía y honor. Además de llegarnos hasta lo más profundo con su voz y sus canciones llenas de sentimiento. Sentimiento que solo se obtiene cuando se esta orgulloso de sus raíces y de su vida.
Ellos, los Aguilar, son famosos en muchas partes del mundo, sin duda no conozco a un solo mexicano que no conozca una canción de alguno de los Aguilar, Creo que gran parte de su éxito es por la manera tan autentica de representarnos como pueblo y como seres humanos.
Los Aguilar son originarios de un pueblo de Zacatecas llamado Tayahua, si situamos a Colotlán y Tayahua en el mapa estos dos pueblos se encuentran bastante cerca. Tal vez por eso los Aguilar me resultan tan pero tan familiares.
Cuando estoy en Colotlán siempre volteo hacia donde creo se encuentra su casa y les mando un saludo como si me pudieran ver. Y quien quita tal vez un día tenga la oportunidad de conocerlos, mientras tanto disfruto de sus canciones y entrevistas.