Platicando en casa acerca del gusto por el cine me di cuenta que en los dos meses que pase en Colotlán no escuche ni una sola vez la marcha de Zacatecas. Para los que no recuerden la marcha de Zacatecas anuncia la función de cine.
Pronto me di a la tarea de averiguar el porque. Parece ser que ya no abren más el Cine Colonial. Muchos concuerdan y dicen que una de las razones es que desde la llegada de las video-caseteras la industria del cine en Colotlán simplemente no repunta.
En los recuerdos de mama antes del cine colonial existiera, importantes compañías de refrescos como Coca-Cola, de leche como Nido y farmacéuticos como Mejoral
llevaban a los pueblos la magia del cine al mismo tiempo que promocionaban sus productos.
En Colotlán la plaza de toros era uno de los lugares donde llevando su silla o rentándola se podía ver una película.
Tiempo después cuando mis hermanos eran chicos y la televisión todavía no hacia su aparición en el pueblo mi familia asistía asiduamente al cine.
Mi bisabuela Rosita se hacia acompañar de mi mama con su ejercito de niños.
Pese a las ganas de ir al cine todos los días de la semana mi mama y hermanos se tenían que conformar con dos funciones semanales. Mama recuerda la envidia que le causaba que algunos privilegiados, como el presidente municipal, gozaban de un “pase” que les daba entrada ilimitada al cine y que muchas veces desaprovechaban.
Increíblemente mi mama recuerda aun el horario del cine, así como el tipo de películas que se exhibían. Dice que generalmente había un día dedicado a cada genero, un día eran las películas mexicanas recientes, otro día las americanas viejitas y otros las mexicanas del cine de oro. Lo que yo recuerdo del cine es que a la salida me compraban gelatinas.
A muy temprana edad yo también fue asidua cliente del cine. Desgraciadamente cuando tenía algo así como 4 añitos una película de Pedrito Fernández propicio que ya no me quisieran llevar al cine.
Lo que pasa es que en la película La niña de los Hoyitos de Pedro Fernández, el papa de este fallecía en un accidente de avioneta y esto fue el motivo de mi mayor crisis de nervios en la historia a tal grado que fui merecedora el titulo de la chillona del año.
Sin duda el Cine Colonial, fue para mi familia un lugar de esparcimiento durante muchos anos. Hoy solo quedan los recuerdos que afloran cada vez que escuchamos la marcha de Zacatecas.