Este articulo lo estoy escribiendo para alguien que visitara nuestro pueblo en esta época navideña.
Al empacar hay que tener en cuenta que en diciembre hace mucho frío en Colotlán. Así que chamarras, suéteres y bufanda no debe faltar. Así como ropa no tan caliente para el día que generalmente no es tan frío.
Si llegan por Zacatecas no dejen de pasar a Malpaso por unas tortas. Pasaran por Jerez, Tepetongo, Huejucar, Santa Maria de los Ángeles y finalmente Colotlán.
Cada vez que vamos de visita a Colotlán tomamos el autobús nocturno que va de la ciudad de México hasta Tlaltenango. Por cierto que nunca falta que te encuentres a algún conocido. Si llegan por la mañana, tomen el tiempo de ver el paisaje, que en esta época del año es particularmente seco y terregoso.
Normalmente la llegada desde el D.F. a Colotlán es a eso de las 8 a.m. encuentras poca gente en las calles. Poco a poco empieza la actividad normal del pueblo, las amas de casa se ocupan de limpiar las calles, los comerciantes de abrir sus negocios y la gente poco a poco invade las calles.
Una vez instalados y después de saludar a la parentela, salgan a la calle. Dar una vuelta a una de las plazas es una actividad que se puede hacer a diferentes horas del día como por ejemplo:
Mañana, para desayunar no hay como las deliciosas gorditas de la plaza aunque en el mercado encuentras jugos, licuados, menudo, burritos y hasta birria.
Medio día es la hora perfecta para hacer compras. Desde el mandado, pasando por una nieve o un duro, hasta los recuerditos del pueblo
Tarde, clásica es la vuelta en la tarde, normalmente son los domingos cuando los colotlenses después de misa de 8 llenan la plaza.
No debes irte de Colotlán si haber visto un atardecer en la plaza de armas. Sin haber visitado una talabartería, en las tardes recorriendo las calles puedes escuchar el sonido tan peculiar del trabajo de los talabarteros.
Visita más de una cenaduría, visita el mercado un domingo. Visita las iglesias.
Y lo mas importante no te vayas de Colotlán sin, un cinto piteado, (ya se que no te gustan las botas pero los cintos son otra cosa) y sin una mega dotación del mejor chorizo del mundo, el de los Quiñones.
Deseo que este viaje sea para ti y tu familia especial y que sobretodo deseo que le encuentren a Colotlán ese “no se que” que conquista.